Fallo del Tribunal Supremo debe poner fin a iniciativas anti-LGBT

domaLos dictámenes del Tribunal Supremo de Estados Unidos del 26 de junio de 2013, en dos casos sobre los derechos de las parejas homosexuales (Estados Unidos vs. Windsor y Hollinghurst vs. Perry) han invalidado dos de las iniciativas anti-LGBT (lesbianas, gays, bisexuales y personas transgénero) más atroces del país, dijo Human Rights Watch hoy.

En el caso Windsor, el Tribunal anuló la sección 3 de la Ley de Defensa del Matrimonio de 1996 (conocida como DOMA por sus siglas en inglés), que prohibía cualquier reconocimiento federal de los matrimonios entre personas del mismo sexo celebrados en el ámbito estatal. En nombre de la mayoría, el juez Anthony Kennedy declaró que la ley tenía “el propósito y el efecto de desacreditar y perjudicar a quienes el Estado, mediante sus leyes de matrimonio, trata de proteger de los atentados contra la persona y la dignidad”, y suponía por lo tanto una privación inconstitucional de la libertad.

 

“La decisión de hoy no sólo concede el reconocimiento federal y el respeto a las numerosas parejas del mismo sexo casadas en EE.UU.”, señaló Graeme Reid, director de la División de Derechos de las Personas LGBT de Human Rights Watch. “Lo más importante es que también reconoce que las personas LGBT merecen derechos fundamentales y la igualdad de protección en todas las áreas de la ley”.

 

En el caso Perry, el Tribunal desestimó un recurso presentado por los defensores de la Proposición 8, un referéndum estatal aprobado en 2008 que revocó el derecho al matrimonio homosexual en California. Una sentencia de primera instancia en 2010 anuló el referéndum como una violación de la igualdad y la libertad de las parejas del mismo sexo, y las autoridades de California concordaron. El fallo en el caso Perry establece que los particulares no pueden apelar esa decisión.

 

“La última década ha sido para las parejas del mismo sexo en California una montaña rusa jurídica y política”, aseguró Reid. “Finalmente, la decisión de hoy reafirma la dignidad de sus relaciones y la igualdad de derechos de la que las parejas del mismo sexo deberían poder disfrutar”.

 

Si bien la decisión del Tribunal Supremo es un paso fundamental en la dirección correcta, los estados individuales de EE.UU. todavía pueden prohibir el matrimonio homosexual, lo que significa que los problemas de derechos humanos no han sido plenamente solventados con estas resoluciones, advirtió Human Rights Watch.

 

“El fallo de hoy reconoce que los matrimonios homosexuales merecen los mismos derechos y responsabilidades federales así como el mismo reconocimiento que los matrimonios heterosexuales”, dijo Reid. “Aunque se trata de un paso fundamental, todavía queda mucho trabajo por hacer”.