Talento y meritocracia, el mejor activo de las mujeres

La mexicana que llevó a Renault a romper el primer récord de ventas de vehículos en su historia en el país.

“¿Feminista?, no, defensora del talento y convencida de que las mujeres nos tenemos que abrir espacios con talento y meritocracia. Ser mujer, gestionado correctamente, puede ser incluso hasta un activo”.

Así se definió Magdalena López para quien llegar a la dirección general de Renault México y ser la primera mujer mexicana en dirigir la automotriz francesa desde este país, fue incursionar en un ambiente masculino, pero “sin prejuicios”.

Asediada por los buscadores de talentos y habiendo pasado por direcciones financieras en cinco empresas globales, para la nayarita la única dificultad que tuvo para incursionar en la industria automotriz fueron los momentos en que debía decidir entre ser madre o continuar con una carrera profesional a la que ama.

“Cuando me mandaron llamar, a las pocas semanas, me doy cuenta de que estoy embarazada”, un segundo embarazo que había estado buscando por algún tiempo y no llegaba.

Fue por eso que “yo sola pensé que ya no podía seguir con el proyecto, pero no porque no sirviera, pues no se te olvida lo que sabes, sino porque para el puesto que buscaban, la Dirección de Finanzas, creí que lo que menos necesitaban era una mujer embarazada y yo tenía una prioridad personal”.

Su sorpresa, contó a Notimex, fue que aunque la empresa había estado buscando entre mucha gente por ocho meses, a la semana le llamaron para decirle que se quedaría con el puesto.

“Me dijeron que mi embarazo no sumaría al proceso, pero tampoco tenía porque restarle”. Fue un tema de meritocracia, de competencias y no de embarazo, asumió

Ahí fue donde Magdalena descubrió lo que le enamoró de la compañía. “En Renault pude sentir que era totalmente legítimo y coherente el discurso de que el activo más importante de una empresa son las personas”.

Con una carrera en Administración de Empresas en la Ibero, una maestría en Finanzas en la Universidad Nacional Autónoma de México y otra en Alta Dirección, es decir, una fuerte inclinación hacia la disciplina financiera, Magdalena, va tras los resultados efectivos, pero aclaró, con sentido humano.

“Yo soy muy orientada a los resultados, pero me gusta mucho trabajar con la gente”.

Entonces, empezó su carrera en la industria automotriz, cuya misión era financiera, pero para ella los resultados al final del día es lo importante.

Hizo trabajo con los 25 distribuidores de la marca y realizó sinergias, primero como directora de finanzas y luego como directora comercial, lo que llevó al equipo a lograr su primer récord histórico de ventas en el país con la comercialización de más de 30 mil unidades en el año 2017.

Su gusto por los números lo aprendió en su natal Nayarit, al lado de su padre ganadero a quien desde los once años de edad le ayudaba con las “cuentas y facturas” del negocio.

Relató que siendo integrante de una familia de nueve hijos, no había tiempo para consentir a la niña, porque tanto mamá como papá estaban ocupados en sacar adelante una misión familiar, sin distingo entre hombres o mujeres.

Y en Renault, dijo, “puedo decir que conocí un balance muy rico, entre el reto y un espacio en donde crecer, aportar con libertad para proponer, para transformar con los equipos y las personas”.

Magdalena López estuvo cuatro años como CFO. “Hicimos muchos cambios, de todo tipo, para rediseñar y acompañar la estrategia de la filial. Mejorar las finanzas, pero cuidando mucho la parte comercial”.

Fue ahí donde conoció a la red de distribuidores, el manejo del negocio automotriz porque dice que “me metí en todo” para entenderlo mejor.

Entonces, en el año 2015 hubo cambios en Renault de México y para ella se abrió una nueva oportunidad de cubrir un interinato en la Dirección General.

“Fue un proceso muy revelador. Las finanzas es la función que me encanta, pero empezaba a sentirme como aburrida. Me gustó mucho la parte comercial y mover las palancas para que las cosas se hicieran. Yo no me dediqué a cuidar que no se quemara nada. Me dije, es la dirección general y fui a la red, hicimos cambios, propuesta y desatoramos cosas que tenían años atoradas. Fue un proceso de mucho crecimiento y un interinato muy exitoso”.

En ese tiempo, Magdalena se dedicó a recuperar la red de distribuidores y se convenció de que en la industria automotriz si tienes a la red de distribuidores de tu lado tienes la mitad del trabajo hecho.

Cuando llegó el nuevo director general, José Luis Montiel, ella abandona el interinato, pero no deja escapar la oportunidad de su interés por llegar al puesto.

Es entonces cuando la envían a Colombia a cubrir la dirección financiera, pero en un contexto diferente porque allá hay fábrica de vehículos, pero toma a su familia y como dice “hasta el perro” y se van todos al territorio colombiano.

Ahí, en dos años de estancia, tuvo la oportunidad de entender la parte industrial, la optimización de procesos logísticos, temas de producción, costos, el comercio internacional y local.

Se abrió el puesto de director comercial en México y regresó en marzo de 2017 y fue como volver a empezar, porque encontró un nuevo desencanto entre los distribuidores.

“Necesitábamos recuperar los medios, colaboradores y todo eso permitiría estabilizar los resultados. Y funcionó, fue en 2017 cuando cerramos el año con un récord de ventas con 30 mil 200 unidades”.

Gracias a su educación familiar, el tema de ser mujer no fue impedimento para ella porque aseguró que con una postura correcta, les hizo entender a los distribuidores que “yo nos venía a enseñarles la verdad absoluta, sino a trabajar con ellos y me abrieron la puerta”.

“Yo crecí creyendo legítimamente que el mundo también estaba disponible para mí. Que no era un tema de género, sino que es como tú te plantas en la vida y es como los demás te ven”.

Magdalena, comentó que en una familia matriarcal en donde había siete mujeres y cuatro hombres, todos corren por sus objetivos y a ella, como a todos sus hermanos, le enseñaron a que la vida es de resultados.

“Te acostumbras luego a los buenos resultados y después no quieres menos. No creo que tenga una mente privilegiada, más bien creo que me acostumbré a eso y lo hice mi forma de vida. No acepto menos que eso. Me gusta la competencia, pero la mayor competencia es conmigo misma”.

Magdalena López se considera una mujer exitosa y lo advierte sin tapujos, pero no tanto por sus logros profesionales, sino porque dice que “el éxito se alcanza cuando haces lo que más te satisface en la vida”.

Fuente: Notimex